Mi relación tóxica con la procrastinación y mi nuevo aliado

Hola de nuevo a este blog. Es muy probable que a lo largo de este mes y los anteriores, dependiendo de cuanto tiempo te has dedicado a leer más de unos de mis blogs, os habéis ido dando cuenta que yo y la procrastinación somos intimas amigas. 

Espera ¿No sabes quién es? Tranquilo, hoy te lo explico.

Derivada de un verbo transitivo, mi amiga la procrastinación es el acto aquel de aplazar nuestras obligaciones, más de una vez, por la sencilla razón de tener suficiente pereza como para afrontarla en determinado momento. (O ir creando planes simultáneos)

Su rama familiar viene desde el latín pro adelante y crastinus mañana ¡Menudo par! Seguramente, a lo largo de la vida, habéis escuchado el refrán “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” Bueno, pues esto es exactamente lo mismo, pero en sentido contrario ¿Aún no lo pillas?

Aunque hay personas que lo cuestionan como un trastorno volitivo del comportamiento que combina el estrés y la incomodidad, esta actitud es bien definida por los psicólogos como una forma de ansiedad tanto físico como intelectual. Sumemos a esto, que la procrastinación está relacionada con sus primos lejanos: la depresión y la TDAH (Trastorno Por Déficit de Atención) lo que en castellano sería el comportamiento recurrente de las personas que no pueden estarse quieta con una sola obligación, fascinante ¿Verdad?



Básicamente esta mi relación con la vida adulta en este momento.

Es de locos como puedo tener millón ideas para escribir en un día para después recordar que aún no había hecho mi colada, ni que había subido mi contenido a redes, por no dejar de lado mi proyecto con JULIE (el atelier que intentamos montar con mi madre de moda sostenible). Finalmente me voy a dormir sintiendo que no he finalizado nada porque entre una cosa y otra, deje a medias todo.

¿Alguien más con un caso parecido?

Bueno pues, hoy en este blog comentaré también como he logrado decirle hasta ahora pimpolla a mi vieja amiga. No ha sido fácil y le encanta volver cuando se le antoja, pero por lo menos la voy manejando.

Mi héroe: Microsoft To Do

Una lista virtual que Microsoft instalo hace eones en las configuraciones de las portátiles, pero que hasta la fecha le había dado su merecida importancia. La encontré un día que estaba revisando las cosas que me servían o no de mi computadora.

Desde la universidad había recurrido a agendas físicas para apuntarme las cosas que necesitaba hace, sin embargo, al día siguiente las olvidaba. Lo sé, soy la típica chica que escribía en su diario personal un día y después lo dejaba botado por más de un año. Sin embargo, fue gracias a esta herramienta digital que ahora puedo mantener la mayoría de mis pensamientos en orden.

Todo se trata de respirar, concentrarse y formar una lista de todo lo que te ronda en la cabeza.

No fue fácil ya que tiendo mucho a abrir otras pestañas buscando información sobre idiomas, hebreo antiguo y demonios poliglotas, pero en gran medida he mejorado. Todo gracias a Microsoft To Do, que cuenta también como APP para el móvil.

Es así como mi relación toxica con mi amiga procrastinación ha ido menguando gracias a mi nuevo amigo.

Lo importante es intentarlo ¿No?

Paletarusa

Hola soy Emilia Granda, licenciada en Comunicación Social con mención Audiovisual y Multimedial y soy la creadora de Paletarusa. Este blog está destinado a desarrollar la mente de jóvenes que buscan dar el primer salto a la vida adulta. Todos los pros y los contras de este sector así como también mi opinión personal sobre temas variados.

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